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Diario de
un peregrino: Sevilla

Al igual que antiguos conquistadores y grandes navegantes iniciaron aquí sus aventuras, nosotros nos surtimos de su mágica y estimulante atmósfera para dar nuestros primeros pasos, tan determinantes como aquellos últimos que nos harán alcanzar nuestro destino.

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Diario de un peregrino: Camas

Los pueblos que atravesaremos no son sólo un glosario de grandes monumentos y estampas singulares. También se configuran como mapas humanos, imágenes más prosaicas y cotidianas, donde suceden cosas que también merecen ser contadas.

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Diario de un peregrino: Santiponce

De vuelta a las calles del pueblo sentimos cómo nos rodea de nuevo la luz. Son calles sencillas y de trazado irregular, de caserío modesto y achaparrado, donde se respira calma y lentitud.

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Diario de un peregrino: Itálica

Si bien esta vista es quizás la más representativa, provoca congoja e inquietud su parte más intima, las galerías a pie de pista por donde se movían los gladiadores, a modo de burladeros monumentales. Se pasa así de la visión del espectador a la visión subjetiva del participante, y tu cerebro es un continuo caudal de preguntas acerca de quienes y cómo fueron aquellos que vivieron su esplendor.

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Diario de un peregrino: Guillena

Caminamos cadenciosamente, nuestras espaldas apuntando al Guadalquivir y nuestros ojos hacía el norte, donde se asoma a lo lejos el perfil de Sierra Morena

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Diario de un peregrino: Castilblanco de los Arroyos

“Cinco leguas de la ciudad de Sevilla, está un lugar que se llama Castiblanco; y, en uno de muchos mesones que tiene, a la hora que anochecía, entró un caminante sobre un hermoso cuartago…” – Las Dos Doncellas, Miguel de Cervantes.

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Diario de un peregrino: Almadén de la Plata

Te abre sus puertas con calles empredradas y fachadas encaladas que huelen a sierra, invitándote a recorrer de forma pausada y curiosa Almadén y sus Joyas en el Camino de la Plata.

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Diario de un peregrino: Real de la Jara

Pero también es un lugar desde el dónde mirar. Las vistas del caserío desde aquí son espectaculares y nos descubren cómo el pueblo se estira y se abriga entre cerros preñados de encinas y alcornoques.

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Diario de un peregrino: Monesterio

Con estos aromas vamos recorriendo sus primeras calles, y hacemos parada obligada en su iglesia. La iglesia de San Pedro Apóstol es un templo de estilo gótico-mudéjar y renacentista, que data del siglo XV.

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Diario de un peregrino: Fuente de Cantos

Aún así nos perdemos por sus rincones, llegando a la calle Aguilas y encontrando la casa Museo de Zurbarán. En esta villa el pintor pasó parte de su infancia y adolescencia, en un entorno que marcó fuertemente su estilo, una visita a este centro nos ayuda interpretar su vida, circunstancias y sobretodo su obra.

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Diario de un peregrino: Zafra

Nos adentramos en Zafra desde el sur, callejeando con expectación con rumbo a la Plaza del Alcázar. Una vez allí, y con la imponente vista de los muros del Alcázar de los Duques de Feria, tomamos conciencia de la importancia de histórica de esta ciudad.

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Diario de un peregrino: Mérida

Vamos dejando los pesados muros de la Alcazaba a nuestra derecha y entrando en la ciudad se encuentra una reproducción del celebérrimo bronce de Luperca la loba que en la mitología romana amamantó a Rómulo y Remo. Mérida y sus Joyas de la Plata.

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Diario de un peregrino: Cáceres

Fácil en estas condiciones dejarse llevar a un mundo de otra época e imaginar cómo serían los encuentros entre los cacereños, sus ropas, sus conversaciones e incluso el olor de sus cocinas.

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Diario de un peregrino: Cáparra

Cáparra es literalmente atravesada y partida en dos por la antigua calzada romana, y enseña las cicatrices del tiempo y la historia con orgullo.

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Diario de un peregrino: Baños de Montemayor

Ante nosotros se revela, majestuoso e inquietante, el valle del Ambroz. Es en esta orografía, frondosa y trufada de arroyos y fuentes, donde se encuentra nuestro próximo destino, Baños de Montemayor.

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Diario de un peregrino: Puerto de Béjar

Grandes arboledas de hoja caduca que llenan de ocres el camino por el que avanzamos, paso a paso, sin poder retirar la mirada hacía esas cotas que nos rodean y que quedan suspendidas, cómo si flotasen, entre brumas bajas y un cielo apocalíptico.

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Diario de un peregrino: tierras de Salamanca

De alguna manera el  peregrino celebra la novedad del cambio de comunidad o de provincia. Posiblemente sea por  la simple constatación de que avanzamos en el camino, de que nos movemos, de que  dejamos atrás experiencias vividas para iniciar otras, llenas de paisajes geográficos y  humanos diferentes, nuevos horizontes, distintos acentos, y costumbres.  

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Diario de un peregrino: Salamanca

Hablar de esta ciudad bajo el prisma de su oferta turística y cultural, de su historia o  patrimonio, no es nuestro cometido aquí. Salamanca desde el punto de vista peregrino, de las  sensaciones que provoca en personas que “viajan” de una forma diferente, de aquellos que  traen kilómetros a sus espaldas y a los que aguardaban muchos por delante, y cuya estancia  no es un destino, sino una pausa reparadora. Esa es la Salamanca peregrina.

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Diario de un peregrino: El Cubo de Tierra del Vino

Comienza una de las largas etapas que nos llevarán hasta tierras zamoranas. Ha amanecido un día con lluvia y ventoso. Como siempre ocurre con el tiempo, existe controversia. Para mi, un bien día por estas tierras es un día cómo hoy, nublado y fresco. Creo que el sol intenso desgasta y hace más difícil el camino, el movimiento.

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Diario de un peregrino: Zamora

Avanzamos por extensos campos de cereales en una etapa que nos llevará hasta Zamora. Desde Cubo de la Tierra del Vino, lugar de partida, serán unos 30km. Tienen algo estas etapas de campos abiertos, con paisajes anchos y amplios. La vista se habitúa a mirar lejos, muy al horizonte, buscando vestigios, señales que sirvan de referencia para encaminar nuestros pasos.

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Diario de un peregrino: Tierra del Pan

Una vez salimos de Zamora sabemos que nos vamos a adentrar de nuevo en un territorio marcadamente rural. El tránsito por estas tierras y pueblos nos hace volver la vista atrás hacía otras épocas dónde el contacto del hombre con su entorno era directo y la subsistencia se fundamentaba en la posibilidades que te otorgaba la naturaleza.

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Diario de un peregrino: Granja de Moreruela

El camino que nos conduce desde Montamarta a Granja de Moreruela, nuestro próximo destino, está marcado por la presencia del embalse de Ricobayo. Es un terreno ondulado, con subidas y bajadas, pero fácil de afrontar. A veces resulta desoladora tanta inmensidad, te hace verte y sentirte más pequeño. 

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Diario de un peregrino: Tábara

Abandonamos la encrucijada de caminos que supone Granja de Moreruela para adentrarnos en lo que geológicamente se conoce cómo depresión de Tábara, junto a las estribaciones de la sierra de la Culebra. Siguiendo las indicaciones, los primeros kilómetros cuentan con una subida leve, para luego descender agradablemente en el terreno hacia el río Esla, que se cruza por el puente Quintos.

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Diario de un peregrino: Santa Marta de Tera

Comenzamos la etapa desde la localidad de Tábara, junto a la Iglesia de San Salvador y empezamos a alejamos siguiendo una pista de tierra en dirección a un cruce que nos dirigirá a nuestro próximo destino, Santa Marta de Tera. 

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